miércoles, 9 de junio de 2021

SEMBLANZA BIOGRÁFICA DEL PADRE HIGINIO APARICIO, SUPERIOR GENERAL DE LA ORDEN HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE DIOS. ( 1959 - 1971)


Padre Higinio Aparicio

 Gabriel Alenyar i Serra, que fue Hermano de San Juan de Dios durante una década, me explica que antes, los Hermanos que ocupaban cargos de Superior, Provincial , General y otros, se les daba el tratamiento de "Padre". A los que habían sido General o Provincial, el trato de "Padre" era ya para el resto de sus vidas.

Y seguidamente se ha tomado la molestia de hacerme llegar unas anotaciones históricas del Padre Higinio Aparicio procedente  de las redes sociales, y  que, por considerar de interés, paso a relacionar.

Higinio Aparicio Rojo nació en Husillos (Palencia), el 15 de agosto de 1905.

Estudió en algunos colegios estatales y también en los de los Hermanos de la Salle. A los 14 años de edad -- 29 de agosto de 1919 -- ingresó en la Escolanía de Ciempozuelos, (Madrid), del que era director el beato Juan Jesús Adradas .

Ingresó en el noviciado de Carabanchel, (Madrid), el día 3 de marzo de 1923, y realizó la Profesión Simple en aquel lugar el 28 de julio de 1924. Destinado a Santurce (Vizcaya), volvió como ayudante de la Escolanía  en Ciempozuelos.

En mayo de 1928 fue destinado a la Farmacia Vaticana, efectuando la Profesión Solemne el 15 de julio de 1929 en el Hospital San Juan Calibita, de Roma.

En 1931 ejerció de director de la Escolanía de Ciempozuelos hasta el año 1934, en que regresó de nuevo a la Farmacia Vaticana, donde permaneció  hasta 1939, asistiendo, junto al Hermano Faustino Guilini  al Papa Pio XI, que había pedido al Superior General de la Orden, que los dejara permanentemente a su servicio como enfermeros, y así permanecieron desde diciembre de 1936 hasta febrero de 1939, en que, parte del día y durante toda la noche, supieron derramar  en las dolencias del Papa Pio XI, como ángeles tutelares, los medicamentos necesarios  con el espíritu  de caridad de San Juan de Dios, y en el transcurso de los últimos ocho días de su enfermedad, fueron para ellos de indecible trabajo y profundo dolor. No se separaron de su lado de día ni de noche los dos últimos días, falleciendo en las manos del Padre Higinio Aparicio reclinando su cabeza sobre su brazo izquierdo, mientras que con el derecho le enjugaba el sudor de la  agonía, con lo que el Papa Pío XI exhaló su postrer suspiro entre los brazos de un Hermano de San Juan de Dios.

Fallecido el Papa Pio XI, regresó a España ejerciendo el cargo de Superior en la Casa de San Juan de Dios, de Palencia en 1940, y en 1946  Consejero Provincial y Maestro de Novicios en Santurce. En el Capítulo General de 1947 recibió el nombramiento  de Primer Consejero y Procurador General, y el 1956 Provincial de Castilla, hasta que en el Capítulo General celebrado el año 1959 en Roma, fue  elegido Superior General de la Orden , y reelegido durante seis años más al terminar el primer sexenio.

Resultó un momento difícil , y a la vez importante, para la Iglesia y para la Orden , el del Concilio Ecuménico Vaticano II, pero supo permanecer  a la altura de los signos de los tiempos en todo momento. Su figura y su personalidad, tanto humana como espiritual y, muy especialmente, la dignidad, la exquisita dignidad con que siempre trató de desempeñar sus obligaciones como religioso en sus cargos, transmitiendo, en varias circulares a Hermanos y colaboradores , la doctrina conciliar, animando a asumir, con espíritu renovado, las decisiones de la Iglesia. Estableció  el tiempo de Noviciado  en dos años e instituyó el Escolasticado. Impulsó el Centro de Espiritualidad y Misionología de Roma, la interprovincialidad, la formación y la Pastoral Vocacional. Inició la renovación de las Constituciones, convocando un Capítulo General extraordinario para ello.

Al finalizar su mandato, regresó a la Provincia de Castilla, donde vivió con sencillez y evidenciando siempre, y en todo momento, una extraordinaria delicadeza y afabilidad en el trato personal con los Hermanos y colaboradores.

Falleció el día 7 de enero de 1995 en Santurce, a los 89 años de edad y 70 años de Profesión Religiosa.


El Padre Higinio Aparicio tiene dedicada una calle en la ciudad de Palencia.