sábado, 11 de abril de 2020

" LUCHAR CONTRA ESTA PANDEMIA EN RED": COMUNICACIÓN DEL HNO. JESÚS ETAYO, SUPERIOR GENERAL DE LA ORDEN DE SAN JUAN DE DIOS. ( 8 DE ABRIL DE 2020).

Hermano Jesús Etayo, Superior General de la Orden de San Juan de Dios.


"Curia General

En cuanto a los centros y Casas de la Orden y teniendo en cuenta las informaciones que nos ha llegado hasta el momento, la situación más preocupante sigue estando en Italia y España, aunque como decía antes en prácticamente todos los países donde está la Orden ya se están dando casos de Covid-19 y se están tomando las medidas necesarias, así al menos esperamos.

Roma, 30 de marzo de 2020

A todos los Hermanos y Colaboradores de la Familia  Hospitalaria de San Juan de Dios.

Apreciados todos/as, una vez más me dirijo a vosotros para sentir la cercanía de toda nuestra Familia y para informaros acerca de la situación de las Casas de la Orden en relación a la pandemia del Covid-19 que sigue avanzando y afectando a casi todos los países del mundo.

Los medios de comunicación nos dan a diario los datos de cómo está afectando la pandemia en el mundo. Hasta el día de hoy se han contabilizando más de setecientos  mil contagios, treinta y cuatro mil fallecimientos y ciento cuarenta mil  curaciones en el mundo. Estados Unidos es la nación  que más contagios tiene hasta el momento, pero sigue siendo Europa, especialmente Italia y España seguidos de Francia, Alemania y otros países, donde la pandemia crece con más fuerza y con más fallecimientos. Por desgracia el virus está llegando cada vez más a todos los continentes, como  ya decía la semana pasada, por lo que en gran parte del mundo se están tomando  medidas preventivas muy restrictivas. China es el único país por el momento, donde parece que el virus está retrocediendo y se están retirando  algunas medidas de restricción. Esta situación está creando  una crisis sanitaria grande, cuyas dimensiones todavía no podemos adivinar, pero también una crisis  económica y social muy importantes.

En cuanto a los Centros y Casas de la Orden y teniendo en cuenta la información que nos ha llegado hasta este momento, la situación más preocupante  sigue estando en Italia y España, aunque como decía antes en prácticamente todos los países donde está la Orden ya se están dando casos de Covid-19 y se están tomando las medidas necesarias, al menos así esperamos.

No hay Hermanos contagiados en ninguna Casa de la Orden a excepción de Italia donde tenemos un Hermano que ha dado positivo al coronavirus y de España donde hay 14  Hermanos actualmente con resultado positivo. A día de hoy la mayoría  están aislados  en las Comunidades y algunos ingresados en el hospital, con atención médica.

Respecto a los Colaboradores y aunque no tenemos una información precisa de todas las Provincias, les puedo decir que al menos hay un número en torno a 280 que han dado positivo al coronavirus. Esto está creando algunas tensiones en algunos Centros por la escasez de personal, ya que en muchas ocasiones otros tantos Colaboradores deben hacer cuarentena si han estado en contacto con una persona que ha dado positivo.

En cuando a fallecimientos por el Covid-19 en nuestras Casas, hay un cierto número de pacientes que han fallecido, sobre todo en algunos hospitales que, a petición de las Administraciones Públicas, están atendiendo enfermos con coronavirus. Por lo que se refiere a Hermanos, en total hasta la fecha  han fallecido dos Hermanos, uno de 97 años como informaba la pasada semana y otro de 88. El resto de Hermanos fallecidos durante la semana anterior no fue a causa del virus. En cuanto a Colaboradores, sólo tengo la información del fallecimiento de un Colaborador en Italia, que estaba en excedencia laboral.

De nuevo quiero agradecer a todos los Hermanos y Colaboradores que estos días están dando lo mejor de sí mismos para asistir a los enfermos y sus familias, en la lucha contra esta pandemia. Sabemos además que lo estáis haciendo en condiciones muy difíciles sobre todo en los países más afectados, por la falta de material y la saturación de enfermos que os llegan. Gracias mil veces. San Juan de Dios os sostiene y os acompaña con su presencia y su intercesión.

El pasado viernes, 27 de marzo, el Papa Francisco hizo una oración en solitario prácticamente en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde impartió la bendición Urbi et Orbi con motivo de esta pandemia. Durante la oración y después de leer un texto del Evangelio de San Marcos, dijo unas palabras llenas de profundidad y de luz. Quisiera solamente recordar algunos párrafos, para toda nuestra Familia de San Juan de Dios.

" La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construído  nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra como habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da  fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad.

"¿Por qué tenéis miedo?.¿ Aún no tenéis fe?". El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación.No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios ha vida nunca muere.

Abrazar su Cruz es animarse a abrazar las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán omnipotente y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar  espacios donde todos pueden sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad. En su cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.

"Por qué tenéis miedo?. ¿Aún no tenéis fe? ". Queridos hermanos y hermanas. Desde este lugar que narra la fe pétrea de Pedro. esta tarde me gustaría confiarlo a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columanata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios. Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. repites de nuevo: "No tengáis miedo" (Mt.28,5). Y nosotros, junto con Pedro" descargamos en ti todo nuestro agobio, porque Tú nos cuidas "cf.1P5,7).

Agradezco a los Superiores Provinciales la información que nos estáis enviando y os invito a seguir haciéndolo.

La situación sigue siendo muy difícil y no sabemos hasta cuándo durará. No tengamos miedo, como nos dice el Papa Francisco, alimentemos nuesrtra fe y nuestra esperanza en el Señor, pongamos al servicio del enfermo y necesitados lo mejor de nosotros mismos, la hospitalidad, como lo hicieron siempre nuestros Hermanos y como nos enseñó nuestro Fundador, San Juan de Dios. Ayudémonos entre nosotros, en las Casas, entre las Casas de las Provincias y entre las Provincias de cada Región. La solución a este problema no es individual, debemos buscarla todos unidos, colaborando y poniendo lo que tenemos al servicio de los demás. Es el momento también de luchar contra esta pandemia en red. Que nadie se guarde nada, delante de las necesidades de los demás.

Sigamos todos rezando los unos por los otros y todos por el mundo, especialmente por los que están sufriendo con más fuerza esta pandemia. Encomendemos al Señor a nuestros Hermanos, Colaboradores y familiares que ya han fallecido y a los que están sufriendo la enfermedad estos días.

Fraternalmente.

Hno. Jesús Etayo.
Superior General"    


martes, 7 de abril de 2020

LA PSIQUIATRÍA EN CATALUNYA : EL INSTITUT PERE MATA, DE REUS (TARRAGONA)


 El psiquiatra y político Emili Briansó i Planes.

Portada de la publicación " Archivos de Terapéutica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales", eco de l'Institut Pere Matas, de Reus, editada en Barcelona , dirigida  por Artur Galcerán i Granés  y redactada por el catedrático Rafael Rodríguez Méndez y Emili Briansó i Planes. 
Núm. 45. Mayo - Junio de 1910.


A finales del siglo XIX, y como consecuencia de la concienciación social de que las personas con enfermedad mental debían de ser tratadas con mayor dignidad, el  Dr. Emili Briansó i Planes tuvo la iniciativa de  agrupar  a 35 comerciantes para construir un hospital psiquiátrico en Reus, (Tarragona), aportando entre todos ellos  el capital necesario para su  realización, y  constituyéndose en sociedad anónima.

El arquitecto para desarrollar el conjunto arquitectónico, siguiendo los criterios más avanzados en Europa, fue Lluís Doménech i Montaner, al que le unía una buena amistad con Pau Font de Rubinat, primer presidente del Consejo de Administración del Manicomio de Reus.

En el año 1910 cambió de denominación por el de Institut Pere Mata, en recuerdo del médico Pere Mata i Fontanet, natural de Reus, ciudad de la que fue alcalde, diputado, secretario de las Cortes y catedrático de Toxicología en Madrid, siendo el introductor de la enseñanza de la Psiquiatría en la Universidad.

En el transcurso de la Mancomunidad de Catalunya, el Institut Pere Mata participó muy activamente en la elaboración de la Comarcalización de la Psiquiatría en Catalunya, abriendo tres dispensarios psiquiátricos en la provincia, situados en Tarragona, Reus y Tortosa. De aquella época destacaron  los psiquiatras Alier, Abelló, Briansó -- director -- entre otros.

La Guerra Civil española, provocó la evacuación de los enfermos psiquiátricos, para convertirse en hospital de sangre para atender a los soldados republicanos heridos en el frente del Ebre, y finalizada la contienda fraticida, recuperó nuevamente la actividad psiquiátrica originaria.

En el año 1967 surgió en el Consejo de Administración, una nueva manera de entender la asistencia psiquiátrica con un enfoque más comunitario, contratando al Dr. Tosquelles para iniciar el proceso del cambio. Con la Diputació de Tarragona se creó la sectorización psiquiátrica , estableciendo  los primeros dispensarios psiquiátricos en Tarragona, Reus y Tortosa., enfocando la asistencia con los criterios de la psicoterapia institucional, ya presente en la época de la Mancomunidat de Catalunya. Posteriormente, en 1984 se amplió la red asistencial en Amposta, Móra d'Ebre, Valls y El Vendrell.

En el año 1993 se firmó un convenio con la Universidad,  y con ello el Institut Pere Mata pasó a ser Hospital Universitario. Al año siguiente, con la aprobación del Pla de Salut Mental de Catalunya, y coincidiendo con el traspaso de la gerencia del Institut Pere Mata, del Sr. Ramón Vilella al Sr. Joan Amigó se materializó la modernización y actualización  de los espacios físicos comunitarios y hospitalarios, así como una ampliación  de recursos comunitarios y el inicio del plan de reconversión del Hospital Universitario.

domingo, 5 de abril de 2020

UN ESPECIALISTA EN MEDICINA INTERNA, DEL PARC SANITARI SANT JOAN DE DÉU, DE SANT BOI DE LLOBREGAT, RELATA LA INTENSA Y DESIGUAL GUERRA QUE LIBRA TODO EL PERSONAL SANITARIO PARA COMBATIR EL COVID-19

El periódico "El Llobregat", editado en Sant Boi de Llobregat, publica en el día de hoy un interesante reportaje del periodista Javier Adell, que me limito a reproducir en todo su contenido.

"El doctor Francisco L.C. es un especialista en Medicina Interna, un interinista como lo denominan los propios médicos. Es decir, es uno de estos expertos clínicos a quienes siempre acaban recurriendo  los galenos de atención primaria y de los propios hospitales cuando se enfrentan  a enfermos de difícil  diagnóstico o afectados por varias enfermedades a la vez, o que sufren afecciones de diferentes órganos, aparatos o sistemas del organismo. En los tiempo que corren los especialistas en Medicina Interna son los auténticos cuerpos de élite de la medicina en la incansable lucha contra el coronavirus.

Francisco se vacía cada día en su trabajo en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu, de Sant Boi, con jornada de hasta 12 horas, a doble turno y prácticamente sin libranzas. Atiende en planta de los pacientes de Covid-19 que se suceden con gran celeridad. El agotamiento que sufre es enorme. Cuando llega a casa está molido, pero esto no es lo más grave.

" Lo peor es la parte anímina, espiritual. Los pacientes se complican, empeoran, y yo no tengo un tratamiento realmente eficaz que los cure. Cada día hay varias defunciones", explica Francisco en un cuaderno de bitácora que Metges de Catalunya ha creado para que los valientes facultativos que día a día se baten  en la primera línea de la trichera  contra el coronavirus, expresen sus sentimientos y se liberen, después de sus largas e intensas batallas contra la maldita  pademia que nos asola.

Con traje de austronauta.

Atender a los pacientes que están en aislamiento ataviado con un equipo de protección individual (EPI), ese que parece un traje de astronauta, convierte el trabajo de los médicos en un suplicio.

No puede acercarse a ningún  infectado por el Covi-19 sin una mascarilla especial FFP2, una segunda mascarilla con pantalla de protección ocular, dobles guantes y una bata impermeable blanca cubierta por una segunda capa verde encima. " Es  como estar en una sauna, nunca había sudado tanto en mi puesto de trabajo", relata el interinista.

Cada vez que sale de la zona de riesgo, tiene que ducharse. Debe desinfectar  cada vez hasta el fonendoscopio cada vez que lo usa. Para colmo, falta material, los médicos y personal de enfermería tienen  que hacer juegos malabares para reciclar mascarillas batas, batas o lo que sea. Otros compañeros y compañeras de hospitales y ambulatorios de toda Catalunya lucen prendas, batas azules o negras hechas con bolsas de basura que han tejido solidariamente los ciudadanos de los municipios donde trabajan.

Muertes por teléfono.

Visitar a los enfermos tampoco es lo más desagradable contra lo que Francisco debe lidiar. " Lo más cruel es informar a las familias pòr teléfono". Un acto frío que nada tiene que ver con la humanidad que siempre destila la profesión médica. " Hablar por teléfono con una persona a la cual no he visto nunca y darle la mala noticia sobre su familiar cercano es un mal trago al que no estoy acostumbrado". El teléfono no es nunca el mejor medio para comunicar una muerte, aunque sea casi anunciable como la que acecha a los enfermos graves de coronavirus.  "Por desgracia, a lo largo de mi trayectoria profesional, he tenido que dar malas noticias, noticias varias veces, pero siempre lo he hecho en un contexto más humanizado: en persona, en un despacho sentados frente a frente, he visto los gestos de la persona que recibe la noticia, he intentado consolarla..."

Nada que ver con la frialdad de convertir una lamada telefónicca en un funesto trámite, en un gélido e impersonal número más en el parte de víctimas que no para de crecer y donde no hay sitio para la piedad. "Escogí ser médico para cuidar a los enfermos y luchar por su curación. Pero esta enfermedad, de momento, no tiene tratamiento curativo, y además de quitarnos a los enfermos el consuelo de la compañía de sus familiares", lamenta el médico de Sant Joan de Déu.

Un bucle que se repite sin fin.

Con este panorama es fácil caer en la desesperación. "Tengo la sensación de vivir una pesadilla, que está en un bucle que se repite, y se repite. Todos los días son iguales. No veo la luz al final del túnel" solloza Francisco J.C. No hay luz al final del túnel, ni material sanitario de protección, ni camas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), ni respiradores, ni personal suficiente para atajar la masacre que está provocando el SARS-CoV-2.

Y encima los medicos y el personal sanitario se ven involucrados en la macabra ruleta rusa de  designar  a  que pacientes salvar, siguiendo las terroríficas pautas de selección natural casi darwiniana decretada desde las altas esferas para adjudicar  las escasas ( por no decir inexistentes) plazas libres  que quedan en las (UCI) o en los quirófanos  convertidos en UCI o en Unidades de Reanimación  de Pacientes Anestesiados  (URPA), que se han convertido para  atender a los enfermos de coronavirus  más críticos. "Ahora hay que ser más joven y sano que nunca para que te ingresen en la UCI", denuncia Francisco.

Acaba una jornada y casi sin tiempo de desconectar otra vez vuelve al bucle. Al traje de astronauta, a la impotencia, a  los hospitales saturados, a las contínuas bajas entre los sanitarios que caen como moscas y a los incontables muertos por coronavirus. " Y siguen diciendo que lo peor está por llegar. No lo quiero imaginar. No quiero pensar", resuelve Francisco.

 Rendirse, nunca.

Cierra los ojos, aprieta los puños, grita y vuelve a su lucha personal contra la pandemia sin desfallecer. "Never surrender !. La sociedad nos necesita para seguir luchando contra la pandemia, no podemos desfallecer", advierte el médico de Sant Boi.

Pero no están solos. Francisco y todos los que luchan como él luchan a brazo partido contra el Covid-19 tienen una milagrosa vacuna  para protegerse de tanta oscuridad, un superpoder único que permite  transformarse en héroe en cuanto se abrochan  la bata blanca: el apoyo ciego, solidario y sincero de toda la ciudadanía. " Los aplausos de las 20:00 horas nos recargan la energía". Pues entonces, no dejemos de aplaudir ni un solo día. Sólo así ganaremos al coronaviris. Que se dé por derrotado".

viernes, 3 de abril de 2020

6 DE ABRIL DE 2020 : 153 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DEL PADRE BENITO MENNI A BARCELONA, PARA RESTAURAR LA EXTINGUIDA ORDEN DE SAN JUAN DE DIOS.

 El Padre Benito Menni, poco después de su llegada a Barcelona.
 
La estación del Norte, en la época en que llegó el Padre Benito Menni a Barcelona, por este conducto.


Coincidiendo con la Pascua del año 1867 -- Jueves Santo -- el dia 6 de abril de aquel año llegaba a Barcelona el Padre Benito Menni, con la decidida ilusión de materializar los deseos del Superior General, Padre Juan María Alfieri, de  " restaurar en España la Orden de su verdadero espíritu de caridad hospitalaria, toda santa y santificante de sus miembros" y del mandato del Papa Pío IX, que lo había enviado a España " con la bendición del cielo a restaurar la Orden en su propia cuna, en una vida perfectamente común, muy casta. muy pobre y muy obediente".


A su llegada a la Ciudad Condal, por ferrocarril, en la estación del Norte, tal y como previamente se había establecido, se dirigió directamente al domicilio de la familia Plandolit, amigos del Superior General de la Orden, Padre Alfieri, donde pernoctó aquella noche, y posteriormente, previa autorización de su Superior General, estableció residencia en el Hospital de la Santa Creu, acogido por los Hermanos de la Caridad, que más tarde serían agregados a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios como " Terciarios", por el mismo Padre Juan María Alfieri.

La delicada situación política, económica  y social que se vivía en Barcelona en aquellos momentos, dificultaron notablemente los primeros tiempos de la labor restauradora del Padre Benito Menni, hasta que finalmente, con la ayuda de la familia Plandolit y de otros benefactores, consiguió  abrir, el día 14 de diciembre de 1867, la que sería la primera Casa de la Restauración de la Orden de San Juan de Dios en España, el Asilo - Hospital en la esquina de las calles de Muntaner con Rosselló, en Gracia, municipio que en aquella fecha todavía no había sido anexionado a la ciudad de Barcelona, donde ingresaron los primeros niños escrofulosos y raquíticos pobres, que supuso el primer hospital infantil de España y el tercero de Europa.  

domingo, 29 de marzo de 2020

LA PSIQUIATRÍA EN CATALUNYA : EL MANICOMIO DE LA SANTA CRUZ Y EL DR: EMILI PI I MOLIST.



El  psiquiatra Dr. Emili Pi i Molist, en 1891 (Museu d'Història de la Medicina)

El Manicomio de la Santa Creu, fundado en el año 1889, en el grandioso edificio construído con arreglo a los planos del arquitecto José Oriol i Bernadet y del "Proyecto Médico razonado", del alienista Dt. Emili Pi i Molist, que entendía el hospital como una institución en que las personas enfermas asistidas, estuvieran aisladas de sus contornos, y que recibieran buenas impresiones del ambiente que los rodeara, para favorecer su recuperación. Para ello  era necesario que el hospital estuviera en un lugar muy ventilado, que dispusiera de abundante agua potable y estuviera alejado de los núcleos urbanos, pero al mismo tiempo, bien comunicado. Para que reuniera estos condicionantes se optó por la actual Nou Barris, que era una zona agrícola, entre el barrio de Horta y Sant Andreu del Palomar, en la parroquia de Santa Eulalia de Vilapicina.

El edificio, de una inmensidad considerable, estaba formado por doce pabellones perpendiculares, y estaba rodeado de una propiedad de más de cien hectáreas de superficie. Al lado de un módulo central, se instalaron las dos alas, para albergar un departamento general para la separación de sexos entre las personas asistidas.

El 30 de setiembre de 1987, después de un siglo de existencia, cerró sus puertas, y actualmemnte sólo permanecen en pie tres pabellones, ocupados por la Sede del Distrito y la Biblioteca de Nou Barris, que permiten apreciar la monumentalidad y la sobriedad que caracterizó aquella obra, de estilo neoclásico.

Cuando se cerró aquel establecimiento, los enfermos considerados más leves, fueron enviados a sus domicilios, y se les efectuaba un seguimiento médico desde un centro de día que se instaló en el mismo lugar donde había permanecido el hospital. Los que no disponían de familia que se hicieran cargo de ellos, fueron derivados a pisos de acogida, en grupos de cuatro o seis personas, con un tutor, y la mayoría, que habían permanecido asilados la mayor parte de sus vidas, al ser  sacarlos de su ámbito habitual y  trasladados al Frenopático o al Manicomio de Sant Boi de Llobregat, fallecieron. Los medios de comunicación social se hicieron amplio eco de aquellos tristes hechos.

EL DR. EMILI PI I MOLIST

(Barcelona, 29 de octubre de 1824 - Barcelona, 29 de junio de 1892), fue doctor en Medicina, Cirugía y médico numerario, director del Hospital de la Santa Creu y primer director del Manicomio, en 1889, socio numerario de la Reial Acadèmia de Medicina de Barcelona, entidad  de la que fue presidente, y de la Reial Academia de Bones Lletres, socio de mérito de la Societat Econòmica Barcelonesa d'Amics del Pais y socio de la Sociedad Médico-Psicológico de París y de las Academias de Medicina y Cirugía de Valencia, Granada y Palma de Mallorca.

Se licenció en Medicina en el año 1846, en la Universitat Literaria de Barcelona, y poco después empezó a trabajar al Servei Annex d'Orats-Persones pertorbades de l'Hospital de la Santa Creu. El funcionamiento de aquella sección era muy deficiente, y el Ayuntamiento de Barcelona, después de una inspección sanitaria, decidió enviarle al extrangero para que visitase los manicomios más modernos, con el objeto de que propusiera las reformas necesarias para mejorar los centros psiquiátricos de Barcelona. A su regreso  escribió una memoria que tituló " Descripción de diversos manicomios de Francia, Alemania, Inglaterra, Bélgica e Italia", resumiendo las experiencias de aquel viaje, efectuado entre los meses de junio y septiembre del año 1854. Pocos meses después, publicó una estadística de los Departaments de Bojos de l'Hospital de la Santa Creu, de Barcelona, que se convirtió en la primera información de esta naturaleza que se conoció en España.

Se casó con Antonia Bacigalupi Maymó, que al fallecimiento de su esposo se convirtió en benefactora de aquella institución.  No tuvieron  descendencia. Residieron  en la calle Rull, número 4, de Barcelona, y está enterrado en el Cementiri del poblenou, de Barcelona. (Departament I, Illa 4º, ninxol 301) 

viernes, 27 de marzo de 2020

LA PSIQUIATRÍA EN CATALUNYA : EL MANICOMIO DE NOVA BETLEM Y EL DR. JOAN GINÉ I PARTAGÁS.

 Grabado, del  Manicomi de Nova Betlem,  a vista de pájaro.

El Dr. Joan Giné i Partagás, en su despacho-biblioteca. Año 1900. (Foto: Museu d'Història de la Medicina de Catalunya ). (MHM)





El Manicomi de Nova Betlem  se fundó, en el año 1857 como Manicomio de Gracia, municipio todavía no anexionado a la ciudad de Barcelona en aquella época, en el Torrent de l'Olla, en unos terrenos de la familia Maignon, al lado de la actual Travessera de Dalt.

Contrataron  como médico al joven catedrático Joan Giné i Partagás, para mediar en las frecuentes disparidades de criterio entre los profesionales de la institución, hasta que, en el año 1873, coincidiendo con el traslado del manicomio a Sant Gervasi de Cassoles, y la compra de una porción de terreno   de la propiedad del médico Josep Antoni Massó i Llorens por parte de Giné i Partagás, fue nombrado director del Manicomio, proyectándole un considerable  impulso y pretigio, permaneciendo en el cargo hasta su fallecimiento, en Barcelona, en el año 1903.

Joan Giné i Partagás fue el organizador del Primer Certamen Frenopàtic, que tuvo lugar en la ciudad de Barcelona en el año 1883, el mismo año en que fue presidente de la Acadèmia d'Higiene de Catalunya.

Fue el introductor en el país de la cura de Lister i de la antisepsia, así como de las nuevas formas de enseñanza de la Medicina. Facilitó la realización de las primeras radiografías efectuadas en España, y defensor de la Psiquiatría organicista, y junto con sus colaboradores y discípulos, como Artur Galcerán y Antoni Rodríguez-Morini, creó la primera Escola de Psiquiatría del Estado, siendo también pionero de Cirurgia, d'Higiene, de Psiquiatria, de Medicina Legal, de Dermatologia, d'Història  de la Medicina i otras disciplinas, siendo nombrado, en el año 1893 decano de la Facultad, manteniéndose en el cargo hasta su fallecimiento.

De espíritu libre, innovador y emprendedor, se distinguió por su pensamiento catalanista, republicano y progresista. Intelectual infatigable, fue promotor de iniciativas científicas, pedagógicas , profesionales, cívicas y sociales. 

En el año 1880 participó en el Primer Congreso Catalanista. Defensor de la Medicina experimental, de la incorporación de la mujer en el ejercicio de la profesióm médica, de la libertad de enseñanza y de la dirección médica de los hospitales, fue, asimismo, muy  crítico con las deficiencias que arrastraba la antigua Facultad de Medicina de la calle del Carme. Fue promotor de la construcción de la actual Facultad, en la calle de Casanovas, de Barcelona, que se inauguró en el año 1906, tres años después de su fallecimiento.

Participó muy activamente en el año 1865 en la redacción de la revista El Compilador Mèdic. En 1869 dirigió La Independència Mèdica y finalmente, en 1881, fundó la Revista Frenopàtica Barcelonesa, colaborando, además, en muchas otras revistas y siendo autor de libros para la docencia de las diferentes especialidades, en que era un reconocido experto, como también sobre balneoterapia y sobre legislación sanitaria, Medicina Forense, Historia de la Medicina, sin descuidar su interés por la fotografía y la iconografía médica. Escribió novelas y obras diversas de ciencia ficción y humor médico.

Poseedor de la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica, y a pesar de tener algunos hijos, fruto del matrimonio contraído con Joaquima Masriera, en el año 1864, solamente dos de ellos alcanzaron la edad adulta: los médicos Joan Giné i Masriera, que falleció poco después de finalizar la carrera, en el año 1893, y Artur Giné i Masriera, continuador de la labor de su padre en el Manicomio de Nova Betlem, así como compilador de su obra escrita. Falleció sin descendia en Barcelona, en el año 1929. 



 

martes, 24 de marzo de 2020

LA PSIQUIATRÍA EN CATALUNYA: EL INSTITUTO FRENOPÁTICO DE LOS DOCTORES DOLSA Y LLORACH.

DR. TOMÁS  DOLSA I RICART.

EL INSTITUTO FRENOPÁTICO DE LOS DRES. DOLSA Y LLORACH. GRABADO PUBLICADO A TODA PÁGINA EN LA REVISTA " LA ACADEMIA", EN 1878.


PORTADA DEL LIBRITO PUBLICITARIO DEL INSTITUTO FRENOPÁTICO DE LOS DOCTORES DOLSA  Y LLORACH.
( FONDO DR. CARLES HERVÁS).

Tomás Dolsa i Ricart, (La Canonja (Tarragona), 1816 - Cambrils (Tarragona),1909, estudió Medicina en Barcelona y se doctoró en Madrid. Viajó por varias ciudades europeas, entre ellas Francia, Italia, Alemania, Bélgica e Inglaterra,  para estudiar las distintas formas y maneras de efectuar  terapias asistenciales en personas con enfermedad mental.

Procedió a vender las propiedades familiares que disponía en la provincia de Tarragona,  con la finalidad de obtener el dinero  necesario para crear, junto con su yerno y colega, Pau Llorach, una institución psiquiátrica moderna y adecuada para el tratamiento de las personas con enfermedad mental.

De esta forma, en el año 1863, Tomás Dolsa y Pau Llorach, después de haber establecido relaciones para el tratamiento de la enfermedad mental en los manicomios de Nova Betlem y de San Baudilio de Llobregat, procedieron a construir su Instituto Frenopático en el municipio de Gracia,  en el cruce  de las calles de Tuset y de Santa Anna, que en aquella época todavía no había sido anexionado a la ciudad de Barcelona, separando las personas ingresadas según el sexo y su clase social, y siguiendo el valor clínico  señalado por el psiquiatra francés Jean Étienne Dominique Esquirol (Toulouse,1772 - París, 1840) , incorporando un laboratorio fotográfico como medio diagnóstico en el conocimiento de la locura.

En el año 1867, que coincide  con la llegada del Padre Benito Menni a Barcelona, para la restauración de la Orden de San Juan de Dios, en España, como consecuencia de ciertos problemas urbanísticos en Gracia, se apresuraron  a buscar un nuevo emplazamiento, encontrándolo en Les Corts de Sarriá, procediendo a la compra de los terrenos necesarios para la edificación del nuevo centro hospitalario, y establecidos en el año 1874, aplicaron  unas sincretismas terapéuticas adaptadas a cada paciente, dividiendo el establecimiento en departamento de hombres y de mujeres, destacando los espacios de ocio y de relajación, así como las técnicas basadas en la conversación y en el adoctrinamiento. Con el apoyo de las direcciones médicas de Lluís Dolsa y Ramón (1852 -1908), su hijo, médico y psiquiatra, fallecido prematuramente, y de Domènec Martí i Julià (1860 - 1917), la familia Dolsa dirigió aquella institución hasta su cierre definitivo, en el año 1999.